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EL CANTO DE LA SALAMANDRA

Por José Ruiz Mercado

Julio de 1985. Editores Mexicanos Unidos publica, como parte de la colección de teatro capitaneada por Sonia Miró y Emilio Carballido. Fue cuando yo colaboraba con una columna en El Jalisciense, que dirigía Armando Morquecho Preciado. Julio, dos meses antes del Sismo, Hugo Argüelles publicó tres obras en un tomo, el cual, hoy día es una obra de consulta.

El prólogo a cargo de Alejandro Hermida, una entrevista de Miguel Ángel Quemain, el texto de la contraportada a cargo de Sabina Berman, y el curriculum más exhaustivo de Argüelles. Ocho páginas en una tipografía de diez puntos.

Uno de esos libros imprescindibles, no sólo por el contenido, sino por los estudios vertidos en éste. Glorioso ese tomo difícil para citar. No tiene un título genérico sino uno (¿Acaso tres?) de contenido: Los Cuervos Están de Luto La Ronda de la Hechizada El Ritual de la Salamandra Hugo Argüelles. Así, sin comas; sólo faltaría una voz en off que dijera cada vez que se lee el título de una obra: Presente.

Es posible la presentación así, sin un título específico. A lo que estamos acostumbrados. Así, sin un título dada la selección misma de la obra, o mejor dicho, de las obras, a decir de Sabina Berman: Temporalmente distintas entre sí (…) teatralmente mexicanísima.

Existen libros que te marcan. Eso lo sabemos todos. Libros de consulta para toda la vida, por eso los libros no se prestan, son herramienta de trabajo. Los hay otros partícipes de ambas categorías y hasta tienen lo propio. Éste es uno de ellos.

Así como existen personajes cotidianos con la categoría de referencia obligada, también los libros tienen esta cualidad. Una de las preguntas de Quemain a Argüelles radica en la vivencia de la teatralidad, del descubrimiento, del estudio de caracteres.

Argüelles, como conocedor de la circunstancia social. Como partícipe de la sociología del conocimiento, como generador de un estilo, es un analista político, un escudriñador del subconsciente colectivo.

En alguna parte de la entrevista afirma: “El papel de la historia es importante, no se trata de verla como anécdota sino como la dinámica que me permite vincular el pasado y el presente a través de cuestionantes, de pulsiones críticas.”

Casi para finalizar la entrevista categoriza la participación del trabajo actoral, de la exigencia, de quien realza la obra, y quien al contrario, la vuelve mecánica; entra al terreno de obras cuyo trabajo requiere de profesionales, otras que buscan la experimentación. Ya desde ahí, el quién actuará es una propuesta en la escritura. De ahí el oficio del dramaturgo.

Argüelles nos ofrece un trabajo escénico donde la visión de lo mexicano está presente. De ahí su exigencia en el trabajo actoral. Pido a los actores se sientan mexicanos, dijo en varias ocasiones. La identidad es importante, antes que nada, eso, identidad.

Propuesta de muchos teóricos, propuesta desde Brecht, Brook, Núñez. Quien no se asume no puede ofrecer, y es que el teatro es una ofrenda, y la ofrenda sólo se da con identidad, con oficio. Hugo Argüelles nació un 2 de enero de 1935 en Veracruz, y se va el año de 2003.

Dramaturgo, escritor, director, actor y docente.
Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Autor de numerosos libros de poesía, teatro, narrativa y ensayo.

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