Por José Ruiz Mercado Recibo una carta hace unos días. Una carta sentida. Fuerte. Es la confesión de un hombre con ganas de vivir. Da las gracias a todos los que, de una u otra forma lo han acompañado en este viaje de vida. Es Tomás Urtusastegui, dramaturgo, autor de muchos libros, de proyectos, como aquella recopilación de la SOGEM en el año 2000 de los autores de México en un CD. Es Tomás con una carta emotiva, la cual inicia con un Tengo Cáncer. Y ahí describe los momentos, los personajes con quienes ha convivido a lo largo de su vida en el teatro. No sé si cuando usted lea esta nota continúe con vida. Por eso, antes, quiero compartir, con todo respeto, un texto de Tomás, el prólogo a un libro para niños. Con cuerda y madera Lo primero que me vino a la mente al solicitarme el autor que escriba unas líneas sobre la edición de su obra de teatro para niños, es constatar la triste realidad de lo poco que se escribe para ellos. Las causas son múltiples...