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ESTUDIAR TEATRO O SÓLO ACTUACIÓN

Por José Ruiz Mercado

Nadie sabe para quién escribe hasta que lo ve editado, pudiera ser una premisa para el escritor; para el dramaturgo esta premisa se amplia con hasta que lo ve en la escena. Premisa necesaria. Premisa con condicionantes para llevarla a efecto: Educación, promoción y público.

Para la primera se hace necesario revisar las facetas por las cuales pasa el terreno educativo. El hogar, las amistades, el sistema escolarizado. Cuna hace historia.      

La vida cotidiana en familia deja secuelas las cuales se ven reflejadas en los hábitos de estudio (disciplina, preferencia, convivencia grupal, entre otros), pero sobre todo, el respeto al trabajo del otro.

La educación, llamémosle la enseñanza, escolarizada va sobre dos vertientes; la enseñanza por el arte, es decir, la sensibilización a partir de éste; y la relativa a la profesionalización (para el arte). La primera genera público, la segunda, los futuros actuantes.

La generación de público es una acción capital, pero debemos comprender que no es un público, así, en abstracto, son públicos con una necesidad específica, una preferencia.

Ir al teatro o un concierto es una decisión personal tanto como asistir a un partido de fut bol, o abrir una página en la Web. La cultura genera necesidades; conforma sociedades, conductas, status, identidades. Mitos y virtudes. Verdades no tan reales en el imaginario colectivo se convierten en las mentiras deseadas.

La magia de los medios está presente en el gusto por el teatro. Autores, actores, hasta la sutileza de los títulos forman parte de los dictados mediáticos. Las entidades, porque ni siquiera podemos decir estados, en dónde los medios se preocupan, por lo menos a informar de los eventos teatrales, existe una actividad mayor en relación a las entidades en donde, la nota de sociales o la nota roja, impera.

El mito de los medios electrónicos, así como el de las edades, es otra constante ¿Qué ver? Implica una formación sin la cual, por más información a la vuelta de un clic no pasa de tareas escolares. Los cibernautas tienen datos de los clásicos sin conocerlos, opinan de los acontecimientos políticos sin saber de política, del fut-bol, esto sí, en el saber de ello.

Quizá la pregunta ociosa será ¿Por qué el fut-bol es un tema recurrente? Los políticos con mayor popularidad son los que comentan de éste. Suceden los mayores desmanes en los estadios y nada pasa. Incluso fuera y nada pasa. Jamás se habla del precio de las entradas. No existen los encuentros en plazas públicas por ser espacios inadecuados. Surgen figuras de la patada, programas de televisión y radio con especialistas. Los medios impresos tienen una sección especializada.

Es aquí en donde entra la promoción. Promover es dar una categoría. Difundir es sólo decir que existe. La obligatoriedad de los medios consiste, entre otras cosas, la de promover, darle a cada uno, a cada quien, su justo medio. El trabajo del comunicador especializado.

Varios factores convergen en el gusto por el teatro; los grupos sociales provocan la presencia o la ausencia del hacer escénico. Grupos conformados, desde los hacedores directamente involucrados, los administradores de la cultura, los medios, el público; responsables todos de la efectividad escénica.

Los diferentes grupos sociales conformantes de la sociedad en su conjunto, confirman la actividad escénica. Lo mejor del teatro mantienen nexos con otro grupo, el cual es integrado por la hegemonía cultural, mientras los grupos llamados independientes están aislados.

José Ruiz Mercado

Dramaturgo, escritor, director, actor y docente.

Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Autor de numerosos libros de poesía, teatro, narrativa y ensayo.

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