Por José Ruiz Mercado Así es. Música y poesía van de la mano. Cada etapa tiene su ritmo. Todo está ahí. Conocer la historia de la música permite en el trabajo de actuación llegar al alma del personaje. La dificultad del dramaturgo poeta radica en no perder la verosimilitud de la acción fundamentándose en la armonía del lenguaje. Entonces viene el conflicto del personaje. La independencia necesaria para no caer en lo autobiográfico. En palabras llanas; darle autenticidad, escapar de lo meramente moral. Decir lo importante para presentarlo. A nadie le interesa la vida completa de un individuo. Tomamos parte de su historia, lo más cercano, lo relacionado con nuestra propia cotidianeidad. Si esto es en un personaje real, más aún lo es en ese objeto de ficción. Nuestra relación con alguien, a quien decimos conocer, su profundidad, radica en ese extracto, como un compendio de sus acciones y sus interacciones con esa vida compartida. Encontrar ese punto, exacto, preciso, es la tarea de...
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