Por José Ruiz Mercado
¿A dónde nos ha llevado la educación escolarizada? Me pregunto cada vez que escucho a un compañero decir: ¡Aún no nacía cuando sucedió eso! Y más aún cuando alguien dice: No es de mi área.
Entre mis maestros, tuve a uno (Adalberto Navarro Sánchez) que decía: En esto, se debe de conocer de todo. Lo entendí cuando leí a Juan Acha: No somos sociólogos pero debemos de entender la parte social de la obra. Nada se da aislado. Todo tiene un antecedente.
Es un lugar común el decir toda obra es hija de su tiempo, pero, al escuchar lo antes dicho, me queda la duda si se entendió o, sólo es una frase para responder ¿Cierto o falso? En un examen de fin de cursos.
Tampoco somos urbanistas, sin embargo hemos vivido los cambios estructurales a la ciudad y, con esto, la destrucción de los grandes foros o su trasformación: los teatros en cines, luego, estacionamientos o centros comerciales.
Los inicios del Siglo XX y, ya desde los finales del anterior, se venían sucediendo conflictos, los cuales dieron entrada a la primera guerra mundial, a las revoluciones que marcaron historia en la relación de los países, a problemas económicos y, por supuesto, a nuevos estilos en el arte.
México aporta el modernismo en el teatro de la Revolución; esa revisión del indigenismo con visas europeas, con lo cual vendrá el nacionalismo en todas las áreas del arte.
Las aportaciones de Marcelino Dávalos, cuyo estudio de Socorro Merlín da luz a sus propuestas, tanto temáticas como estilísticas. Luego vendrán los estridentistas, más conocidos en la poesía con Manuel Maples Arce, a la cabeza.
Los pirandellos van a dar una nueva aportación al romper con las posturas de la declamación en la escena, además del cuestionamiento al realismo y, una revaloración al personaje en su teatralidad.
En Europa, con la crisis de valores provocada por la primera guerra mundial aparece el movimiento Dada. Con ello un cuestionamiento al concepto de arte, tal como se venía dando desde el Renacimiento.
Un cuestionamiento que luego tomaron los surrealistas, para enseguida venir Antonin Artaud y, poco antes Alfred Jarry. Aquí no podemos olvidarnos de García Lorca y, dentro del Modernismo, a Ramón María del Valle Inclán. Artaud cuestiona el teatro de los grandes espacios para irse a las bodegas, los sótanos. Un teatro en donde el público esté cercano a los actores.
Vendrá la segunda guerra para dar entrada al absurdo y el teatro existencialista. La década de los cuarenta tendrá un cuestionamiento a la existencia (Sartre, Genet, Ionesco) Y en la política Bertolt Brecht.
José Ruiz Mercado
Dramaturgo, escritor, director, actor y docente.
Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Autor de numerosos libros de poesía, teatro, narrativa y ensayo.
¿A dónde nos ha llevado la educación escolarizada? Me pregunto cada vez que escucho a un compañero decir: ¡Aún no nacía cuando sucedió eso! Y más aún cuando alguien dice: No es de mi área.
Entre mis maestros, tuve a uno (Adalberto Navarro Sánchez) que decía: En esto, se debe de conocer de todo. Lo entendí cuando leí a Juan Acha: No somos sociólogos pero debemos de entender la parte social de la obra. Nada se da aislado. Todo tiene un antecedente.
Es un lugar común el decir toda obra es hija de su tiempo, pero, al escuchar lo antes dicho, me queda la duda si se entendió o, sólo es una frase para responder ¿Cierto o falso? En un examen de fin de cursos.
Tampoco somos urbanistas, sin embargo hemos vivido los cambios estructurales a la ciudad y, con esto, la destrucción de los grandes foros o su trasformación: los teatros en cines, luego, estacionamientos o centros comerciales.
Los inicios del Siglo XX y, ya desde los finales del anterior, se venían sucediendo conflictos, los cuales dieron entrada a la primera guerra mundial, a las revoluciones que marcaron historia en la relación de los países, a problemas económicos y, por supuesto, a nuevos estilos en el arte.
México aporta el modernismo en el teatro de la Revolución; esa revisión del indigenismo con visas europeas, con lo cual vendrá el nacionalismo en todas las áreas del arte.
Las aportaciones de Marcelino Dávalos, cuyo estudio de Socorro Merlín da luz a sus propuestas, tanto temáticas como estilísticas. Luego vendrán los estridentistas, más conocidos en la poesía con Manuel Maples Arce, a la cabeza.
Los pirandellos van a dar una nueva aportación al romper con las posturas de la declamación en la escena, además del cuestionamiento al realismo y, una revaloración al personaje en su teatralidad.
En Europa, con la crisis de valores provocada por la primera guerra mundial aparece el movimiento Dada. Con ello un cuestionamiento al concepto de arte, tal como se venía dando desde el Renacimiento.
Un cuestionamiento que luego tomaron los surrealistas, para enseguida venir Antonin Artaud y, poco antes Alfred Jarry. Aquí no podemos olvidarnos de García Lorca y, dentro del Modernismo, a Ramón María del Valle Inclán. Artaud cuestiona el teatro de los grandes espacios para irse a las bodegas, los sótanos. Un teatro en donde el público esté cercano a los actores.
Vendrá la segunda guerra para dar entrada al absurdo y el teatro existencialista. La década de los cuarenta tendrá un cuestionamiento a la existencia (Sartre, Genet, Ionesco) Y en la política Bertolt Brecht.
José Ruiz MercadoDramaturgo, escritor, director, actor y docente.
Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Autor de numerosos libros de poesía, teatro, narrativa y ensayo.
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