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ESTUDIAR TEATRO O SÓLO ACTUACIÓN

Por José Ruiz Mercado

La ciudad ¡Ah! La ciudad. Tan filmable. Guarda en sus entrañas un sabor dramático. Contagiable.  Nadie, ninguno de sus habitantes sale ileso. La ciudad mantiene una memoria, dice de quien la habita, de la historia, cada rincón.

La ciudad guarda sus espacios en la memoria, hace un conglomerado de esperanzas, o sencillamente la destruye. Cambia su cara, sus costumbres, sus paseos. Su cultura. La ciudad ¡Ah, la ciudad!

El teatro se convierte en el vocero de estos cambios. Se vuelve nostálgico, o arremete firme ante las necesidades urbanas. O bien, de acuerdo a la visión del mundo de sus habitantes, se convierte en la legitimización ideológica.

El teatro lleva consigo la peste, como lo diría Artaud. La reivindicación política, como lo diría Brecht. Ambos forman un binomio, el cual se lleva a la escena con el Living Theatre, fundamentado en el teatro del absurdo, en los sesenta, en Nueva York, que para ese tiempo ya se había convertido en un clásico.

En México, la descomposición urbana ya había dado sus frutos. Emilio Carballido se convirtió en el vocero de los grupos desposeídos. Ahí estaba Las Cartas de Mozart, El día que se escaparon los leones, Yo también hablo de la rosa, y luego vendría Nora, la cual se sumaría a la lucha feminista.

A esta lista se une Maruxa Villalta con personajes presos de los acontecimientos políticos de México, la represión del Estado en los años que van del 58 al 68. Y ahí está Miguel Ángel Tenorio con sus crónicas del 68, montada hasta la fecha.

Enrique Ballesté, quien se consolida con Mínimo Quiere Saber, y su obra capital: Vida y obra de da lo mismo. Obras que lo llevan a ser nombrado el poeta del 68.

Da lo mismo es el ciudadano a la búsqueda de un mundo en la concordia. Rechazado desde su nacimiento que nos hace recordar a The man from nowhere land, esa tierra de ninguna parte.

Nace en la Ciudad de México una organización: El Centro Libre de Experimentación Artística (CLETA) con personalidades como Enrique Cisneros “El llanero solitito” Felipe Galván, quien forma parte del grupo Teatro Nuevos Temas (TNT), el mismo Cisneros con el grupo Zumbón.

En San Luis Potosí nace Ignacio Betancourt, con una obra acerca de la conquista de México, con visos brechtianos: El Gran Circo de los hermanos Gandalla. Luego escribiría una novela, ya en los setenta, la cual se vuelve icónica: El día que Guadalupe bajó de la montaña y todo lo demás.

En Guadalajara aparece otro personaje, nada estudiado, Ricardo Sotelo, con obras en donde actúan gente de la periferia de la ciudad, tales como la Colonia Ferrocarril, la Morelos, San Onofre. Por supuesto, jamás estuvo en un recinto oficial, ni mucho menos aparece en la nota cultural de los diarios.

¡Ah! La ciudad. Con sus múltiples escenarios. Su multiplicidad de caras. Su descomposición. Su necesidad de historiar. De existir. Nadie sale ileso de sus entrañas repletas de calles, avenidas, callejones. Y sobre todo, sótanos, bodegas. Entonces nace El Bodegón, un espacio alternativo, cercano al Mercado de Abastos.

José Ruiz Mercado

Dramaturgo, escritor, director, actor y docente.

Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte. Autor de numerosos libros de poesía, teatro, narrativa y ensayo.

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